La primera vez que comí caviar fue, desde luego, toda una experiencia. Nada que ver con ese "caviar" que sirven en los buffets de bodas, bautizos y comuniones. El de verdad, el bueno y el caro, es totalmente diferente. Es toda una diversión para el paladar, salado, explota en la boca, inunda los sentidos.
Lo malo del caviar es precisamente eso, lo caro que resulta, y es caro porque es escaso, muy escaso. Pero tampoco ha sido siempre así. De todas formas, hoy os quiero contar un poco el origen del caviar y por supuesto cómo se hace, cómo se elabora, ya que tiene un proceso desde la captura hasta que se vende que seguramente pocos conocéis.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario